Ermita San Miguel Arcángel

Ermita San Miguel Arcángel 

Se halla en la cumbre del Pico Bartolo, a 728 mts. de altitud y dominando todo el paraje del Desierto de las Palmas.

Se puede acceder a ella por una empinada pista, y desde su emplazamiento se disfruta de uno de los más espectaculares panoramas de nuestras tierras. Es una lástima la existencia junto a la ermita de un verdadero bosque de antenas radioeléctricas, que junto al antiguo y venerable templo ofrecen una estampa surrealista.

Esta montaña recibe su nombre por el anacoreta fray Bartolomé de la Santísima Trinidad, uno de los primeros carmelitas descalzos que vivieron aquí, concretamente en una pequeña cueva no lejos de la cima, a mediados del s. XVII. Son muchos los que creen que él fue el fundador de esta ermita, pero en realidad fue construida un siglo después, en 1752, por iniciativa del padre Vicente de la Concepción. En ella se guardaban las medallas bendecidas por el Papa Benedicto XVI y se producía la bendición de términos por el prior, tras oficiarse misa en la fiesta del santo.

Es la única ermita del paraje con vocación de santuario y no para servir de vivienda-retiro.

Es una ermita pequeña, exenta, cimentada sobre la roca de la cima, de aspecto cúbico y con cubierta piramidal de tejas sobre cornisa de piedra labrada. Su fábrica es de mampostería, con refuerzos de sillares en las esquinas. Su aspecto, tanto interior como exterior, refleja abandono y la acción de las inclemencias meteorológicas, necesitando una urgente rehabilitación. Lo más llamativo es el colorido panel cerámico representando al santo arcángel en su lucha con el demonio, situado sobre la puerta de acceso.

El interior es sobrio y sencillo, con suelo de loseta, bóveda tabicada que apoya sobre los paramentos y escasa decoración pintada. En el testero, sobre un rústico altar hecho con dos bloques de piedra, está la imagen de San Miguel en una hornacina.

Antaño se celebraba en la ermita fiesta el 8 de mayo y el 29 de septiembre en honor al titular; en la actualidad se realiza romería al paraje del Bartolo en el mes de octubre.

Como curiosidad, fue refugio de los geógrafos Eduardo Biot y Francesc Aragó durante los casi dos meses que aquí trabajaron en la medición del Meridiano de París.

 

Extracto de http://www.ermitascomunidadvalenciana.com/cplben2.htm